Un pequeño pulpo de brillantes tentáculos azules regresó a las islas Galápagos para formar parte de las colecciones de la Estación Científica Charles Darwin. El ejemplar pertenece a Microeledone galapagensis, una especie endémica descubierta a más de 1.700 metros de profundidad en el norte del archipiélago.

Los científicos recolectaron el ejemplar en 2015 y posteriormente lo trasladaron al Museo Field de Historia Natural de Chicago, donde fue estudiado y clasificado oficialmente. Hasta ahora, solo se han registrado tres individuos de esta especie, aunque los otros dos únicamente fueron observados mediante grabaciones.
El pulpo regresó a Galápagos como holotipo, es decir, el ejemplar utilizado como referencia para la descripción científica de la nueva especie. Ahora forma parte de una colección que reúne cerca de 140.000 organismos en la Estación Científica Charles Darwin.

Su retorno permitirá impulsar nuevas investigaciones sobre la biodiversidad de las profundidades marinas del archipiélago. Los científicos consideran que aún existen numerosas especies por descubrir en los fondos oceánicos de Galápagos.
