Las inundaciones pueden presentarse en poco tiempo y cambiar las condiciones de un sector en cuestión de minutos. El desbordamiento de ríos, esteros y quebradas, así como la acumulación de agua en zonas urbanas, puede afectar viviendas, vías y servicios básicos. En Ecuador, esta situación ya deja sectores afectados y familias que han tenido que abandonar sus hogares. Por ello, la prevención y la respuesta oportuna son fundamentales para proteger la vida, especialmente cuando existen niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas en el hogar.
Las inundaciones mantienen en alerta a varias provincias
De acuerdo con el informe de situación publicado por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) el 5 de noviembre de 2026, desde el 29 de agosto se han registrado 653 inundaciones en el país. Los eventos reportados durante ese periodo han afectado a 24 provincias, 161 cantones y 449 parroquias. Entre las provincias con mayor número de inundaciones constan Guayas, con 212 eventos; Los Ríos, con 100; Esmeraldas, con 64; El Oro, con 58; y Manabí, con 55.


El reporte también identificó 32 cuerpos hídricos desbordados y otros 35 con tendencia a incrementar su nivel. Entre los sectores mencionados constan zonas de Guayaquil, Daule, Naranjal, Milagro, Chone, Ventanas, Babahoyo, Santa Elena y varios puntos de Esmeraldas. Ante este escenario, las autoridades mantienen acciones de monitoreo y coordinación mediante el Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos y los Comités de Operaciones de Emergencia (COE).
Antes de una inundación, prepare su vivienda y a su familia
La prevención comienza en casa. Las familias que viven cerca de ríos, esteros, quebradas o sectores que históricamente se han inundado deben identificar los riesgos y establecer con anticipación cómo actuar.


Revise los alrededores de su vivienda: mantenga limpios los desagües, canaletas y alcantarillas. Evite arrojar basura o escombros en los canales de agua, ya que pueden obstruir el drenaje y favorecer las inundaciones. Si identifica problemas en la infraestructura pública, comuníquelos al municipio.
Proteja sus pertenencias: coloque documentos importantes, medicamentos, equipos electrónicos y objetos de valor en lugares elevados. Guarde cédulas, partidas de nacimiento, escrituras y otros documentos en fundas impermeables o bolsas selladas.
Identifique rutas y zonas seguras: reconozca los caminos que conducen a terrenos altos y puntos de encuentro. Converse con sus vecinos y establezca un plan familiar para que todos sepan dónde reunirse si deben abandonar la vivienda.
Prepare una mochila de emergencia: tenga lista una mochila que contenga agua potable, alimentos no perecibles, botiquín, medicamentos de uso habitual, linterna, radio a pilas, baterías, artículos de higiene, ropa de cambio, manta, silbato, dinero en efectivo y copias de documentos personales. Incluya alimentos y elementos necesarios para las mascotas.
Durante una inundación, priorice la vida y evacúe a tiempo
Cuando el agua comienza a ingresar a una vivienda o aumenta rápidamente el nivel de un río o estero, no se debe esperar a que la situación empeore. Si las autoridades ordenan evacuar, salga inmediatamente y diríjase hacia una zona segura.
- No camine ni conduzca por calles inundadas: la profundidad del agua y la fuerza de la corriente pueden ser mayores de lo que aparentan. Tampoco intente cruzar ríos, esteros o puentes afectados.
- Aléjese de los cauces: no se acerque a las orillas para observar o grabar el incremento del caudal. El terreno puede ceder y la corriente puede arrastrar personas y objetos.
- Si el agua ingresa a su casa: salga hacia un lugar alto y seguro si existe una ruta de evacuación. No permanezca en habitaciones bajas ni intente recuperar pertenencias.
- Evite el contacto con instalaciones eléctricas: no toque cables caídos, postes, tomacorrientes ni aparatos que estén en contacto con el agua. Desconecte la energía únicamente si puede hacerlo desde un lugar seco y sin exponerse a ningún peligro.
- Mantenga la calma y comuníquese: informe a sus familiares sobre su ubicación y siga las instrucciones de los organismos de respuesta.
Si una persona queda atrapada y no puede salir de manera segura, debe trasladarse al punto más alto disponible y solicitar ayuda al ECU 911. No debe intentar atravesar la corriente por cuenta propia.
Proteja a niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas
La evacuación debe organizarse considerando las necesidades de cada integrante del hogar. Los niños deben permanecer acompañados por un adulto y recibir explicaciones sencillas para evitar que se separen de la familia. En el caso de adultos mayores o personas con discapacidad, es importante asignar con anticipación a alguien que les ayude a movilizarse, preparar sus medicamentos, dispositivos de apoyo y documentos médicos, y prever una alternativa de transporte.
Las mascotas también deben formar parte del plan familiar. Se recomienda trasladarlas con correa o transportadora, llevar alimento, agua y sus implementos básicos. No se debe dejarlas amarradas ni abandonarlas dentro de una vivienda que pueda inundarse.
Después de la inundación, no regrese sin autorización
Cuando el nivel del agua disminuya, el peligro no termina. Las viviendas pueden presentar daños estructurales, contaminación y riesgos eléctricos que no siempre son visibles. Por ello, no regrese hasta que las autoridades confirmen que el sector es seguro. Al ingresar, revise las condiciones de paredes, pisos e instalaciones. Si hay cables expuestos, daños importantes o riesgo de colapso, no permanezca en el inmueble y solicite una inspección. Para realizar la limpieza, utilice botas, guantes y ropa que cubra la piel. Retire el lodo y los residuos con precaución, ventile los espacios y desinfecte pisos, paredes, muebles y utensilios que hayan tenido contacto con el agua contaminada.
Consuma únicamente agua segura: el agua de inundación puede contener aguas residuales, sustancias químicas y microorganismos. Beba agua embotellada o tratada. El Ministerio de Salud Pública recomienda hervir el agua y almacenarla en recipientes limpios y tapados. Si existen dudas sobre su calidad, no la utilice para beber ni preparar alimentos.
Revise los alimentos: deseche los productos que hayan estado en contacto con el agua de inundación, los envases dañados y los alimentos perecibles que hayan perdido la refrigeración. Lávese las manos con agua segura y jabón antes de preparar o consumir alimentos.
También es importante evitar el contacto directo con el lodo y el agua estancada. Si aparecen fiebre, diarrea, vómitos, lesiones en la piel u otros síntomas después de la inundación, acuda a un establecimiento de salud y evite automedicarse.
¿Dónde pedir ayuda y qué albergues están habilitados?
En Ecuador, el ECU 911 es el canal para reportar emergencias que pongan en peligro la vida o la seguridad de las personas. La ciudadanía puede llamar al número 9-1-1, indicar qué ocurre, proporcionar la dirección y referencias del lugar y explicar si hay personas atrapadas o que necesitan evacuación.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos coordina la respuesta con los COE, los gobiernos autónomos descentralizados (GAD), los cuerpos de bomberos, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Salud Pública y otras instituciones, de acuerdo con las necesidades de cada emergencia. Según el informe nacional del 5 de noviembre de 2026, se encontraban activos los siguientes alojamientos temporales:
- El Guabo, El Oro: Unidad Educativa General Eloy Alfaro, en la parroquia Tendales.
- Santa Rosa, El Oro: Casa Comunal La Alborada y Casa Comunal Los Helechos, además de la Casa Comunal Santa Rosa, habilitada como refugio temporal.
- Santa Rosa, El Oro: Reina del Cisne, registrado como refugio temporal.
- Puerto Ayora, Galápagos: Unidad Educativa Miguel Ángel Cázares.
- Balao, Guayas: Unidad Educativa José de la Cuadra.
- Guayaquil, Guayas: CAMI de Pascuales.
Estos espacios constaban como activos en el reporte de la SNGR y acogían a familias afectadas. Sin embargo, su disponibilidad y condiciones pueden cambiar; por eso, antes de trasladarse, se recomienda consultar con la Secretaría de Gestión de Riesgos, el GAD municipal o el COE de la localidad.

En cuanto a los centros de acopio, su apertura y funcionamiento dependen de las campañas y disposiciones de las autoridades o instituciones que reciben donaciones. No se debe acudir a puntos difundidos sin confirmación oficial. Para entregar alimentos, agua, ropa o artículos de higiene, es preferible consultar primero con el municipio, la SNGR o la entidad responsable de la asistencia humanitaria.
La prevención puede marcar la diferencia
Las inundaciones no siempre pueden evitarse, pero una familia informada y preparada tiene mejores posibilidades de actuar oportunamente. Mantener despejados los desagües, reconocer las zonas seguras, preparar una mochila de emergencia y atender las órdenes de evacuación son medidas que pueden ayudar a proteger vidas. Durante una emergencia, la información debe obtenerse de los canales oficiales y compartirse con responsabilidad. La prioridad debe ser siempre la seguridad de las personas y el apoyo a quienes han perdido sus viviendas o necesitan asistencia.
