Cada 21 de febrero, Ecuador conmemora el Día del Bibliotecario Ecuatoriano en homenaje al natalicio de Eugenio Espejo. En efecto, la fecha recuerda su nacimiento en 1747 y, además, destaca su legado como precursor del pensamiento ilustrado y primer bibliotecario del país.
En 1791, Espejo asumió la responsabilidad de la Biblioteca Pública de Quito. Allí organizó cerca de 40.000 volúmenes y, de esta manera, impulsó el acceso al conocimiento en la etapa colonial. Asimismo, su gestión fortaleció la circulación de ideas en un periodo decisivo para la historia nacional.
Actualmente, el Día del Bibliotecario Ecuatoriano reconoce el trabajo de quienes custodian el patrimonio bibliográfico y documental. No solo gestionan información, sino que también orientan a los usuarios y promueven la investigación. Además, fomentan espacios de aprendizaje abiertos a toda la comunidad.
Por su parte, el Ministerio de Cultura y Patrimonio resaltó la importancia de estos profesionales en el desarrollo cultural del país. En este contexto, la institución ejecuta acciones para fortalecer la Red de Bibliotecas del Ecuador. Entre ellas constan la dotación de libros, así como la articulación con la Red de Bibliotecarios. De igual forma, impulsa procesos de capacitación y profesionalización de mediadores de lectura.
Mientras tanto, en distintas provincias se desarrollan exposiciones bibliográficas, conversatorios y conferencias. También se realizan recorridos guiados y jornadas de lectura en espacios públicos. Así, se busca acercar a niños, jóvenes y adultos al hábito lector.
Además, el Ministerio promueve proyectos como la Feria Internacional del Libro y el Plan Nacional del Libro y la Lectura. A través de estas iniciativas, se fomenta el acceso democrático a los libros y, al mismo tiempo, se apoya la conservación del patrimonio bibliográfico nacional.
En consecuencia, la conmemoración del 21 de febrero reafirma el papel de las bibliotecas como centros de conocimiento y encuentro ciudadano. Finalmente, en un entorno digital en constante cambio, los bibliotecarios continúan adaptándose a nuevas herramientas tecnológicas. Por ello, su labor resulta clave para garantizar información confiable y fortalecer el pensamiento crítico en la sociedad ecuatoriana.


Fuente: Ministerio de Cultura y Patrimonio
