Las lluvias atípicas de septiembre de 2026 adelantaron el florecimiento de los guayacanes en Colimes, provincia del Guayas. El bosque seco comenzó a cubrirse de amarillo aproximadamente tres meses y medio antes de la temporada habitual, que suele presentarse entre finales de diciembre e inicios de enero.
El fenómeno natural convirtió al cantón guayasense en un punto de interés turístico durante septiembre. La floración también evidenció la relación entre el ciclo de los guayacanes y las condiciones ambientales, especialmente la llegada de las precipitaciones y el aumento de la humedad.
Las lluvias anticiparon la floración de los guayacanes
Desde agosto, Colimes había registrado algunas lloviznas. Sin embargo, las precipitaciones de los días 5 y 6 de septiembre incrementaron la humedad y favorecieron la apertura de los botones florales de los guayacanes amarillos.
Los primeros capullos aparecieron antes de la época habitual. El mayor esplendor del florecimiento se estimó entre el 11 y el 13 de septiembre, cuando numerosos árboles cubrieron sus copas con flores amarillas.
El adelanto se produjo mientras el Pacífico registraba condiciones relacionadas con la evolución de El Niño. El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN) mantenía bajo vigilancia el comportamiento del evento y sus posibles efectos sobre las condiciones climáticas del país.
Los análisis del organismo señalaban condiciones cálidas y una tendencia de fortalecimiento. No obstante, también advertían que Ecuador todavía no presentaba un patrón persistente y generalizado de precipitaciones atribuible directamente al fenómeno.
Por esta razón, la relación entre El Niño y la floración debe analizarse con cautela. Las lluvias y el incremento de la humedad registrados en Colimes fueron los factores ambientales directamente vinculados con la apertura de las flores, dentro de un escenario climático en evolución.
¿Por qué florecen los guayacanes después de la lluvia?
El bosque seco atraviesa extensos periodos con escasas precipitaciones. Durante la estación seca, los guayacanes pierden gran parte de sus hojas y desarrollan los botones florales que darán origen a las flores.
Cuando llegan las primeras lluvias y aumenta la humedad, los botones pueden abrirse en un periodo corto. Así, árboles que días antes parecían prácticamente desnudos transforman rápidamente el paisaje con sus copas amarillas.
La floración dura pocos días. Después, las flores comienzan a caer y forman una alfombra amarilla alrededor de los árboles. Al mismo tiempo, las hojas empiezan a reaparecer.
Este comportamiento explica por qué el florecimiento del guayacán no responde a una fecha fija del calendario. La intensidad y el momento de la floración dependen de las condiciones ambientales de cada temporada y de las características de cada zona.
Colimes recibe visitantes durante una floración inusual
La Hacienda Las Habras es uno de los lugares tradicionales para observar el florecimiento de los guayacanes en la provincia del Guayas. Ante la aparición anticipada de las flores, el establecimiento anunció la recepción de visitantes entre el 11 y el 20 de septiembre de 2026.
El periodo de mayor floración se estimó para los primeros días de esa fecha. Por ello, quienes visiten la hacienda hacia el final de la temporada podrían encontrar parte de las flores sobre el suelo, debido a su caída natural.
La Hacienda Las Habras atiende al público de 08h30 a 17h00. La entrada referencial tiene un costo de $3 para adultos y $1,50 para niños y adultos mayores. Se recomienda confirmar los horarios, precios y condiciones de visita antes de emprender el recorrido.
El espectáculo natural atrae a personas interesadas en la fotografía, las caminatas, la observación de aves y otras actividades relacionadas con el entorno natural. Sin embargo, el estado de la floración puede cambiar de un día a otro, debido al corto periodo de permanencia de las flores en los árboles.
Por esta razón, los visitantes deberían consultar la situación actual del florecimiento antes de viajar hasta Colimes. La planificación del recorrido debe considerar tanto el estado del bosque como las condiciones de acceso y atención de los establecimientos turísticos.
¿Cuándo florecerán los guayacanes de Zapotillo?
Mientras Colimes registra una floración inusual en septiembre, en Zapotillo, provincia de Loja, todavía no se había reportado el inicio de una nueva temporada de florecimiento, según la información disponible en el contexto de esta nota.
La última gran floración registrada en esta zona comenzó a mediados de enero de 2026. En ese periodo, los guayacanes volvieron a teñir de amarillo sectores de Mangahurco, Cazaderos y Bolaspamba.
En Zapotillo, el fenómeno suele aparecer después de las primeras lluvias importantes, generalmente entre diciembre y enero. Por ello, todavía resulta temprano establecer si la próxima temporada también presentará un adelanto.
El comportamiento observado en Colimes no implica que el mismo fenómeno se repita automáticamente en Loja. Las precipitaciones, la humedad del suelo y otros factores ambientales presentan variaciones entre ambas regiones.
Durante los próximos meses, la evolución de las lluvias y los reportes de las autoridades y comunidades locales permitirán conocer con mayor precisión cuándo comenzará el siguiente florecimiento en Zapotillo.
El florecimiento del guayacán fortalece el turismo local
La floración de los guayacanes constituye un atractivo turístico para las comunidades cercanas a los bosques secos. Durante estos periodos, aumenta el interés por los recorridos naturales y la demanda de servicios como alimentación, transporte, alojamiento y actividades guiadas.
El carácter impredecible del fenómeno también plantea desafíos para la planificación turística. Las variaciones en las precipitaciones pueden adelantar o retrasar la floración durante varias semanas o incluso meses, como ocurrió en Colimes durante septiembre.
Por ello, los visitantes no deberían organizar sus recorridos únicamente con base en la idea de que los guayacanes florecen siempre en diciembre o enero. La recomendación es consultar los reportes de las autoridades locales, las comunidades y los establecimientos turísticos cuando se aproxime la temporada.
Una planificación actualizada permite aprovechar mejor la experiencia y reducir los desplazamientos durante periodos en los que la floración ya haya disminuido.

El bosque seco requiere turismo responsable
El florecimiento anticipado también pone de relieve la sensibilidad del bosque seco frente a las condiciones climáticas. Estos ecosistemas enfrentan distintas presiones, entre ellas el cambio de uso del suelo, los incendios, la expansión de actividades agropecuarias y la extracción de recursos.
La llegada de visitantes puede generar oportunidades económicas para las comunidades locales. Sin embargo, un incremento del turismo también puede aumentar el tránsito, la generación de residuos y la presión sobre los espacios naturales.
Durante los recorridos, resulta importante respetar los senderos autorizados, evitar la acumulación de basura y no dañar los árboles ni la vegetación. El cuidado del entorno contribuye a conservar el atractivo natural y a proteger los ecosistemas que sostienen la biodiversidad de la zona.
El florecimiento de Colimes recuerda que la naturaleza no sigue fechas invariables. Las lluvias modifican el paisaje y ofrecen oportunidades para el turismo, pero también demandan observación, planificación y responsabilidad ambiental. El seguimiento de las condiciones climáticas permitirá comprender mejor el comportamiento de los guayacanes en las diferentes regiones del Ecuador.
