Una de las exposiciones emblemáticas del Museo Manta se renueva. “Vida y poder de la cultura Manteña” reabrirá al público el próximo 10 de septiembre de 2026, a las 18:00, con nueva museografía, investigación curatorial actualizada y piezas procedentes de la reserva del museo.
La muestra permanente, ubicada en el cuarto piso del Museo Manta, propone un recorrido por la vida cotidiana, la organización social, las creencias y las expresiones de poder de los Manteños, una de las sociedades que habitó la costa manabita durante el periodo prehispánico tardío.
La reinauguración permitirá al público acercarse a esta cultura desde una mirada renovada, apoyada en nuevos contenidos arqueológicos y en objetos que se incorporan por primera vez al recorrido expositivo.
Una investigación renovada
Uno de los principales cambios de esta etapa es la actualización de la investigación curatorial, desarrollada con el apoyo de los arqueólogos e investigadores María Fernanda Ugalde y Eric Dyrdahl.
A esto se suma una renovación integral de la museografía y la incorporación de piezas procedentes de la reserva del Museo Manta, ampliando el conjunto de objetos que el público podrá observar durante el recorrido.
Más que mostrar vestigios aislados, la exposición busca explicar qué cuentan esos objetos sobre las personas que los utilizaron: cómo se organizaban, qué intercambiaban, cómo ejercían el poder y de qué manera comprendían su entorno.
Los Manteños, navegantes de la costa ecuatoriana
La muestra presenta a los Manteños como una sociedad compleja y jerarquizada, con capacidades de navegación marítima que facilitaron redes de intercambio con otros pueblos.
Ese dominio del mar les permitió sostener contactos con poblaciones lejanas, incluidos vínculos documentados con los Incas del actual Perú antes de la llegada de los primeros expedicionarios españoles en 1526.
Su presencia también dejó huellas sobre el paisaje de Manabí. La exposición aborda la construcción de terrazas, montículos artificiales y estructuras monumentales en piedra levantadas en sitios como Agua Blanca y el complejo arqueológico Cerro de Hojas-Jaboncillo.
Estos espacios permiten comprender que el legado manteño no se encuentra únicamente dentro de las vitrinas de un museo: permanece también en montañas, comunidades y sitios arqueológicos que forman parte del patrimonio de la provincia.

Sillas ceremoniales, hachas-moneda y espejos de obsidiana
Entre las piezas que integran el recorrido destacan las conocidas sillas ceremoniales en forma de “U”, asociadas a figuras de autoridad y poder.
También se exhiben hachas-moneda elaboradas en serie mediante moldes; espejos rituales y utilitarios de obsidiana; pectorales y herramientas de metal, además de cerámica ceremonial de superficie negra y pulida.
Esta producción cerámica es comparable con la desarrollada por culturas contemporáneas del norte del actual Perú, como Chimú y Sicán.
Las piezas ayudan a reconstruir distintos aspectos de la sociedad manteña, desde actividades económicas y cotidianas hasta símbolos vinculados con jerarquías, ceremonias y representación política.
Un encuentro con la historia prehispánica de Manabí
La reapertura de “Vida y poder de la cultura Manteña” se enmarca en los esfuerzos del Museo Nuclear Corporación Ciudad Alfaro por fortalecer la difusión del patrimonio arqueológico regional y acercarlo a nuevas generaciones.
La propuesta está dirigida tanto al público general como a estudiantes, universitarios y visitantes interesados en conocer la historia prehispánica de Manabí, lo que la convierte también en un recurso para visitas escolares, académicas y turísticas.
La reinauguración del 10 de septiembre abre así una oportunidad para volver sobre una pregunta que todavía atraviesa la identidad de la costa ecuatoriana: ¿cuánto de aquella sociedad de navegantes, comerciantes y constructores permanece en el territorio y en la memoria de Manabí?
