La voz de Juan Paredes Guzmán convirtió una canción nacida de una historia de amor en un canto capaz de reunir a los ecuatorianos dentro y fuera del país. Durante décadas, su interpretación de “A mi lindo Ecuador” ha acompañado celebraciones, encuentros familiares, conciertos y momentos marcados por la nostalgia de quienes vivían lejos de su tierra.
El histórico integrante de Pueblo Nuevo falleció el jueves 2 de julio de 2026, a los 74 años por presuntos problemas cardíacos.
Juan Paredes Guzmán: de Chile a la música ecuatoriana
Juan Paredes Guzmán nació en Chile y estuvo vinculado al movimiento de la Nueva Canción Chilena, una corriente artística que durante las décadas de 1960 y 1970 reunió música popular, identidad latinoamericana y compromiso social.
En ese ambiente musical coincidió con figuras y agrupaciones como Víctor Jara, Inti-Illimani, Quilapayún y la familia Parra. Aquella experiencia marcaría su manera de entender la música: no solo como entretenimiento, sino como una herramienta para contar la historia de los pueblos, defender su memoria y expresar sus luchas.
Después del golpe de Estado ocurrido en Chile en 1973, Paredes salió de su país y llegó a Ecuador a mediados de esa década. En 1975 se incorporó a Pueblo Nuevo, agrupación nacida en Quito que comenzaba a construir un repertorio inspirado en el folclore andino y la canción social latinoamericana.
Ecuador terminó convirtiéndose en su hogar. Desde aquí desarrolló una trayectoria de más de cuatro décadas y se transformó en una de las voces reconocibles de una agrupación que acompañó diferentes etapas de la vida política, cultural y social del país.
Su llegada a Pueblo Nuevo
Pueblo Nuevo surgió en Quito en 1975, en un periodo de intensa movilización cultural en América Latina. La agrupación reunió instrumentos, ritmos y sonoridades de diferentes territorios andinos, al tiempo que incorporó letras relacionadas con la identidad, la justicia social, la vida cotidiana y el sentido de pertenencia.
Dentro del grupo, Juan Paredes aportó su voz y su dominio de instrumentos como el charango, las quenas y las zampoñas. Su formación chilena se encontró con las expresiones musicales ecuatorianas y dio paso a una propuesta que podía transitar entre la nostalgia, la protesta y la celebración popular.
Paredes también impulsó espacios culturales como la Peña Nuestra América, Café Toledo y Café de Juan. Estos lugares funcionaron como puntos de encuentro para músicos, gestores y artistas interesados en la difusión del folclore y de la canción latinoamericana.
¿Cómo nació la canción “A mi lindo Ecuador”?
Aunque la interpretación de Pueblo Nuevo quedó unida para siempre a Juan Paredes Guzmán, “A mi lindo Ecuador” no fue compuesta por él ni nació dentro de la agrupación.
Su autor fue el músico quiteño Rubén Darío Barba Rodríguez, quien escribió la canción en 1964, cuando tenía alrededor de 20 años. En aquella época formaba parte de la llamada Nueva Ola, movimiento que introdujo en Ecuador nuevas expresiones juveniles vinculadas con el rock y la música romántica.
La composición nació de una separación. Mariana Rivadeneira Fierro, entonces novia de Barba y posteriormente su esposa, había viajado a Estados Unidos para continuar sus estudios. El joven músico escribió el tema con la esperanza de convencerla de regresar a Ecuador.
Así, detrás de la canción que con los años se transformó en una expresión de orgullo nacional, existió primero una declaración íntima: un llamado dirigido a una mujer que estaba lejos y a quien el compositor quería traer de vuelta.
Barba presentó públicamente la obra en agosto de 1964, en el coliseo Julio César Hidalgo de Quito. Durante aquella actuación, el público comenzó a corear la palabra “Ecuador”, que terminó convirtiéndose en el título inicial de la composición.
La estrategia sentimental funcionó. Mariana regresó al país y la pareja se casó. Sin embargo, la canción siguió su propio camino y dejó de pertenecer únicamente a la historia personal de sus protagonistas.
Pueblo Nuevo transformó la canción en un himno popular
La primera grabación fue realizada por Rubén Barba bajo el nombre de “Ecuador”. Posteriormente, el tema fue interpretado por Don Medardo y sus Players.
Años después, Pueblo Nuevo preparó una versión folclórica que cambió la manera en que el público reconocía la obra. Con charangos, vientos andinos, percusión y voces colectivas, la agrupación le dio la sonoridad con la que varias generaciones terminaron identificándola.
Fue también a partir de esa interpretación que la canción comenzó a ser conocida ampliamente como “A mi lindo Ecuador”. El propio Rubén Barba reconoció que la versión de Pueblo Nuevo fue una de las más memorables y la que otorgó mayor difusión a su composición.
La voz de Juan Paredes tuvo un papel decisivo en esa apropiación popular. Su interpretación transmitía tanto celebración como nostalgia, dos sentimientos que explican por qué el tema encontró una conexión especial entre los migrantes ecuatorianos.
La canción dejó de ser únicamente el llamado de un joven enamorado. Se convirtió en una invitación a recordar el país, pronunciar con orgullo el lugar de origen y mantener un vínculo emocional con Ecuador desde cualquier parte del mundo.
Con el paso de los años se realizaron decenas de versiones. Incluso los Niños Cantores de Viena la incluyeron en su repertorio durante una gira latinoamericana, como una de las composiciones representativas del país.
Más de 2.000 conciertos dentro y fuera de Ecuador
Con Pueblo Nuevo, Juan Paredes participó en más de 2.000 conciertos y recorrió diferentes regiones del Ecuador. La agrupación también llevó su propuesta a escenarios de España, Noruega, Suecia, Rusia, Países Bajos, Ucrania, Cuba, Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, México, Chile, Argentina y Estados Unidos, entre otros países.
Su repertorio incluyó canciones como “Atajitos de caña”, “Cajita de música”, “Paloma” y “Paquisha”, además de “A mi lindo Ecuador”.
En cada una de ellas, Pueblo Nuevo combinó instrumentos andinos, interpretación coral y una mirada latinoamericana que convirtió al grupo en un referente de la canción social ecuatoriana.
En 2017, la agrupación recibió la Orden Nacional al Mérito en el grado de Oficial, como reconocimiento a su trayectoria artística.
Su última aparición pública
La última aparición pública de Juan Paredes Guzmán ocurrió el 28 de mayo de 2026, cuando Pueblo Nuevo recibió la Condecoración Libertadora Manuela Sáenz, otorgada por la Prefectura de Pichincha.
El acto se desarrolló en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, pocas semanas antes del fallecimiento del músico.
Tras conocerse su muerte, instituciones culturales y autoridades locales expresaron sus condolencias y destacaron su contribución a la memoria musical del país.
La voz de un ecuatoriano nacido en Chile
La historia de Juan Paredes Guzmán estuvo atravesada por dos territorios. Chile fue el lugar de su nacimiento y de sus primeros encuentros con la Nueva Canción Latinoamericana. Ecuador fue el país donde construyó gran parte de su vida, desarrolló su carrera y encontró una nueva pertenencia.
Esa condición explica parte de la fuerza con la que interpretaba “A mi lindo Ecuador”. Paredes conocía la distancia, el desarraigo y la necesidad de reconstruir un hogar lejos del lugar de origen.
Su muerte deja un vacío en Pueblo Nuevo y en la música folclórica ecuatoriana, pero también devuelve al público una certeza: mientras “A mi lindo Ecuador” continúe sonando, su voz seguirá vinculada a una canción que comenzó como una declaración de amor y terminó convertida en memoria colectiva.


